¿Dónde estás construyendo tu vida?


El Sermón del monte es un pasaje conocido en el que el Señor Jesús da valiosas enseñanzas sobre la vida cotidiana, la conducta, la ansiedad, las riquezas, la oración, el ayuno y las limosnas, entre otros aspectos. Antes de finalizar explica algunas cosas fundamentales, Él dice:

· Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”  (Mateo 7:13,14)

· Un poco más adelante, agrega: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21)

· Hacia el final, concluye Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina” (Mateo 7: 24-27)


En nuestra historia final, las dos personas oyeron, las dos personas tomaron decisiones, los dos construyeron, pero no terminaron los dos del mismo modo.

 Todos estamos viviendo, todos tomamos decisiones, todos construimos nuestras vidas cada día, con sueños, esfuerzo y esperando lo mejor. PERO, Dios nos advierte que lo que hacemos con lo que Dios nos dice, determina el terreno sobre el que construimos nuestra vida. Si lo oímos (prestamos atención y obedecemos SU PALABRA, la Biblia), estaremos construyendo sobre roca, nuestra vida estará firme aunque vengan problemas, porqué Él será nuestro cimiento. 

Si no prestamos atención a Su Palabra y Su Voluntad, seguiremos viviendo y construyendo nuestra vida, pero todo ese esfuerzo -incluso cuando no sea sobre cosas malas- será en vano, porque un día, el cimiento cederá y todo lo que hicimos no será suficiente, porque solo la ROCA que es CRISTO, permanece para siempre.


Dios te ama, y quiere tu bien, por eso -primero- te quiere salvar y convertirte en uno de sus hijos, para ser la Roca de tu vida y sostenerte para siempre 

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

(San Juan 3:16)





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