"dios a la carta"

Desde siempre el ser humano busca a Dios y, en esa búsqueda, si no lo halla o no es como quiere, construye un dios propio. Así, el mundo está lleno de "deidades, fuerzas superiores, seres a quienes pedir cosas o agradecer, ideas de algo más grande que nosotros" que, quizás, podrían actuar a nuestro favor.

Esto no es nuevo, pero en nuestra cultura, toma una dimensión que hasta hace un tiempo no era tan notoria: la fusión de ideas de distintos orígenes.

Los mantras, el misticismo, las manifestaciones, las oraciones, los santos, los portales, los signos, las constelaciones, los ángeles, las vibraciones, los colores, ideas budistas, hinduistas, judías, el universo, todo lo que podamos imaginar y, por supuesto, el Dios de la Biblia, se reúnen y dan origen a las más diversas formas de creencias. Cada uno es capaz de tomar lo que de cada creencia le parece adecuado y crear "SU PROPIO DIOS" 

Esto puede parecer una idea genial, una solución para todas nuestras diferencias religiosas y el punto cúlmine de la libertad en cuanto a fe se refiere, pero tiene varios errores, entre ellos:

  1. Si cada uno adecúa su creencia a su gusto, el dios que se crea es uno mismo. Ya no hay nada superior, porque, en realidad, yo soy quien va eligiendo lo que quiero o no de cada creencia, yo decido que está bien o mal y soy yo quien, ante algo que no me guste de mi dios, simplemente lo cambio por otra idea que si me agrade. 
  2. Moldear la realidad a mi gusto, crear mi propio dios o ser yo mi mismo dios, no me permite: corregir lo que está mal, reconocer que no estoy por sobre todo, entender que incluso yo debo rendir cuentas un día
  3. Mezclar todas las ideas que se quiera, con el Dios de la Biblia. Esto es cada vez más común, pero solo demuestra un desconocimiento total. Dios, el Dios de la Biblia, NO se mezcla con otras ideas, porque Él mismo es quien no admite otros dioses, no acepta todo lo que nosotros abracemos porque nos parece bueno y aborrece profundamente esa mezcla de ideas. No se trata solo de una cuestión del "mismo Dios con nombres distintos", sino de la identidad de Dios mismo. 
En nuestro mundo actual, no parecen existir verdades absolutas, cada uno es quién decide qué es verdad y, cada vez más teorías nos quiere hacer pensar que quizás ni siquiera vivamos en la realidad. Sin embargo, la verdad existe, incluso si no la queremos reconocer y es una sola, incluso si no la aceptamos. Como Dios es real, el diablo también lo es y llenar de confusión, mezclar la verdad entre cientos de opciones y hacernos creer que tenemos poder aún hasta de volvernos nuestro propio dios, es solo otra gran estrategia para alejarte del Dios real y de tu situación delante de Él.

Cada uno de nosotros es "dueño" de tomar sus propias decisiones, de elegir qué y a quién creer, pero, ten cuidado, porque aunque podamos elegir el camino que tomamos, no decidimos el destino al que ese camino lleva y quizás, sea tarde cuando entendamos que debimos tomar otro.

Hay mucha confusión, pero quiero contarte exactamente lo que dice la Biblia, la palabra de Dios: (en cada cita, puedes leerlo específicamente)

Dios, no es lo que nosotros creemos que es Dios, pensamos que es Dios o sentimos que es Dios. DIOS ES LO QUE SU PALABRA DICE QUE ES. Podemos tomar de todo lo que existe en nuestro mundo y crear "nuestra verdad", pero el único Dios real te sigue llamando, te sigue advirtiendo y sigue proclamando que solo y únicamente: 

Él es el CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA y fuera de ÉL no hay otro Dios, fuera de Él no hay salvación

Isaías 43:11, Juan 14:6; 1 Timoteo 2:5

Comentarios

  1. Que hermosa reflexión!!! Ojalá esta lectura te decida a buscar al verdadero Dios, que nos lleva a una eternidad segura!!!!

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