¿Quiénes son los hijos de Dios?


 ¿Quiénes son los hijos de Dios?

Sobre esta pregunta podemos tener varias respuestas:

  • la mayoría puede pensar que, como Dios es muy bueno, debe considerarnos a todos los humanos como sus hijos sin importar en qué crean
  • otros, piensan que los hijos de Dios son las personas que hacen cosas buenas
  • otros más, dicen que, aunque a veces no hacen cosas buenas, los hijos de Dios son los que van a la iglesia o rezan, o de alguna manera creen que Dios existe
  • para muchos, todo esto es irrelevante porque no creen que Dios exista o no podemos llegar a entenderlo 

¿Cuál será la respuesta verdadera?

Para saberlo ¡veamos qué dice Dios mismo!

“a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos HIJOS DE DIOS” (San Juan 1:12)

¿Qué significa esto?

  1. los que le recibieron: significa los que aceptan lo que Él es (el Hijo de Dios) y lo que dice (Su Palabra, la Biblia). La manera de demostrar que lo recibimos es OBEDECIÉNDOLO, obedeciendo SU Palabra (San Juan 14:21-24).  No basta solo con creer que existe, sino con verdaderamente confiar en que lo que el Él es y lo que dice es CIERTO (“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” 1 Juan 2:3)
  2. los que creen en Su Nombre: significa que creen en que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios (ese es Su nombre), creen que Él es el enviado de Dios a morir por nosotros y el ÚNICO que puede limpiar los pecados de nuestro corazón, porque es al único que Dios le permite hacerlo porque: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12)

Dios quiere nuestro bien, pero no hay mayor bien que ser Sus hijos y esto SOLO lo conseguimos aceptando y recibiendo a Jesucristo, porque al morir, Jesucristo - el Hijo de Dios encarnado- recibió el castigo que Dios nos debe dar a cada pecador, a cada uno de nosotros

SI CREEMOS que todo esto es así (porque Jesucristo dijo que así era), y nos arrepentimos de nuestros pecados, pidiéndole su perdón y reconociendo el sacrificio de Jesucristo, Dios nos libra de nuestra sentencia -porque aceptamos que su Hijo la pagó- SOMOS SALVADOS de la condenación y transformados en hijos de Dios

PERO SI NO LO HACEMOS, el castigo sobre nosotros sigue corriendo, ante Dios seguimos siendo cumpables y Dios ejecutará su sentencua sobre nuestra alma, porque rechazamos el perdón de Dios, pisoteamos la sangre de Su Hijo, y como nuestro pecado sigue sobre nosotros, recibiremos "la paga del pecado que es la muerte" (Romanos 6:23), ya no del cuerpo, sino la muerte del alma.

Dios dice que “al que REHÚSA CREER, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (San Juan 3: 36)

Nacemos con pecado, condenados al infierno, y eso no nos deja acercarnos a Dios, pero Él nos ofrece, limpiarnos, salvarnos de la condenación eterna y ADOPTARNOS COMO SUS HIJOS, pero para ello nos pide nuestro corazón, nuestra fe solo en Él.

Quizá, pensamos que, de alguna forma, todos somos naturalmente hijos de Dios, pero en realidad, NINGUNO LO ES hasta que reconoce su pecado, le pide perdón por ellos, le recibe en su corazón y así, al creer en el Señor Jesucristo como su SALVADOR, pasa a ser un HIJO DE DIOS, salvo por el Señor Jesús.

Así que tú, HOY ¿quieres ser un hijo de Dios?

 "El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida" 

(San Juan 5:24)


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