¿Dónde pasarás la eternidad?

 “he puesto delante la VIDA y la MUERTE, la bendición y la maldición; ESCOGE, pues, la VIDA” Deuteronomio 30:19


Desde que nacemos tenemos un destino seguro: la muerte. Amamos mucho la vida, la protegemos y la disfrutamos, pero aún así, cae sobre nosotros una sentencia inevitable: que un día moriremos.

Esta vida aquí en algún momento se terminará ¿Y LUEGO QUÉ?

Muchas personas creen que no hay nada más. Otros creen que sí. Pero en ambos grupos, suponemos que si algo existiese más allá de esta vida, no está en nuestro poder saber qué es, ni qué nos depara el futuro. Por lo tanto, tenemos que disfrutar aquí y ahora al máximo y ser “buenos”, por si acaso eso se tome en cuenta una vez que muramos  ¿Realmente será así?

Dios, en su Palabra (la Biblia), nos dice otra cosa:

  1. Todos nosotros pecamos y estamos condenados al infierno: Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Aunque suene duro, religioso o exagerado, Dios quiere que sepamos esto con claridad. Por ello el Señor Jesús no vino a condenar, sino a salvar, porque ya hemos sido condenados (S. Juan 3:18)
  2. Un día moriremos y no tendremos más posibilidad de salvarnos: está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Lo que debemos hacer para asegurar nuestra eternidad, es mientras estamos con vida, luego no podemos cambiar nada (como lo muestra la historia del Rico y Lázaro, no hay lugar para arrepentimientos luego de morir corporalmente)
  3. Luego de la muerte existen solo DOS DESTINOS: la vida eterna o la condenación eterna: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva (el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús” (Romanos 6:23)
  4. No hay nada que podamos hacer para quitar el pecado de nuestro corazón y obtener el perdón y la vida eterna: Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá” (Jeremías 2: 22) y “por las obras de la ley nadie será justificado” (Gálatas 2:16)
  5. Pero: SOLO JESUCRISTO puede salvar: Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (S. Juan 3:16)
  6. Solo POR LA FE se obtiene la vida eterna: "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo" (Hechos 16:31)
Pero MUCHO CUIDADO,  la fe como tal, en lo que sea: en el universo, en el más allá, en el destino, en mí mismo, en algo superior, en la naturaleza, en las vibraciones, en los ángeles, en las manifestaciones o en otra cosa que no sea única y ESPECÍFICAMENTE JESUCRISTO: NO SIRVE. Eso lo dice Dios mismo (
Éxodo 20_4-6Hechos 4:12, Romanos 1:22-25)

El mensaje central de la Biblia, y el objetivo de la venida de Jesucristo, el Hijo de Dios, a la Tierra, es uno solo: LA SALVACIÓN DE NUESTRA ALMA

La vida es realmente frágil y aunque no nos agrade pensar en eso, debemos estar listos para enfrentar la eternidad. Pero estamos tan ocupados y distraídos y hay tantas versiones de "¿quién será el verdadero Dios y qué quiere?" que lo dejamos de lado y no prestamos atención a este que es un tema FUNDAMENTAL. 

Sí hay una verdad y solo Dios la tiene. Si hay un infierno y, aunque estamos condenados, Dios no quiere que vayamos allí. Sí hay una forma de salvarnos, pero es SOLO una y es la forma que Dios mismo preparó: la fe en que su Hijo, es el único que puede limpiar los pecados, pero SOLO a los que creen en Él.

Dios ofrece su perdón a todo aquel que se arrepienta de sus pecados y crea en su Hijo Jesucristo. 
Así de cerca, de sencillo y gratuitamente, Dios te ofrece hoy la vida eterna
Y tú ¿qué harás?

“El que cree en el Hijo (el Señor Jesucristo), tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre el” 

SanJuan 3:36


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